
Tristeza, recuerdo, alegría...
...Y un buen día se vio a si mismo del brazo con su ser amado corriendo sobre la arena de una playa infinitamente dulce. Riendo alzó a su hija y la lanzó al aire por el sólo placer de escuchar sus risas.
Recordaba la marcha de su mujer, que los había dejado a él y a la niña solos, y un dolor muy grande le oprimía la garganta.
Otro día, se vio nuevamente del brazo del ser amado, dejándola en la puerta de un salón con luces y flores, frente a una doble fila de adolescentes risueños, como ella.
Vagamente volvió a su memoria un rostro, y una lágrima indiscreta se escurrió mejilla abajo.
Finalmente, el ser amado lo dejó, por un tiempo...
Pero otra vez, como si fuera un círculo mágico, se vio caminando por la arena, con una mano pequeñita entre sus gastadas manos, y otra voz, y otras risas, muy parecidas al rostro tan amado de su hija, y muy al fondo, allá lejos, casi enterrado en la memoria, un recuerdo, que muy de tarde en tarde le tironeaba las tristezas...

2 comentarios:
haber... es que ante lo que acabo de leer me quede sin palabras. es maravilloso y... no se no tiene palabras. sinceramente no me emociono facilmente solo lo hago cuando veo a mis hijos que cada dia crecen mas y cuando hacen algo nuevo o insolito. pero realmente esto me motivo. felicitaciones
Gracias, es muy lindo lo que me escribes, es un texto que fue publicad hace unos once años en un libro llamado "La ventana" que incluía algo así como unos quince cuentos breves.
He visto en la vida, que las cosas suceden mas o menos así, y que esos tres sentimientos andan juntos, ya uno más que el otro, pero siempre tratando de equilibrarse para formar poquito a poco ese sentimiento que llamamos felicidad. Gracias por tu visita y por tu comentario.
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